¿Cuantas veces a escuchado usted el termino “psicosomático”? ¿alguna vez alguien en broma o su médico le ha dicho que padece de una enfermedad psicosomática? ¿es necesario buscar un psicólogo si padezco de alguna enfermedad psicosomática?

Son varias las definiciones que hay de “enfermedad psicosomatica”, varía dependiendo de la teoría psicológica o médica desde la que se desea explicar o abordar, sin embargo todas tienen puntos en común que permiten hacer una definición general.

En términos concretos una enfermedad psicosomática es toda aquella enfermedad que corresponde a un proceso psíquico (psíquico entendido como perteneciente a la “psique” o psicológico) que se pone de manifiesto en el cuerpo; es un dolencia de carácter físico pero que tiene su génesis en un problema de tipo emocional.

Una afección de este tipo no debe ser tomada como “falsa”, como una “manipulación” o como un intento de “llamar la atención” del paciente, ya que es una dolencia real, con orígenes reales y que debe ser tratada desde el punto de vista psicológico.

Una dolencia psicosomática es una de las formas en la que nuestro inconsciente pone de manifiesto una dolencia o conflicto emocional. Así como una enfermedad física pude afectar nuestro estado de animo, nuestro estado de animo y los factores de estrés personal también pueden afectar nuestro estado y equilibrio físico.

Según estudios realizados en europa el 12% de la población sufre alguna enfermedad catalogada como psicosomática y un 25% de las consultas médicas son por este tipo de enfermedades.

Regularmente estas enfermedades son detectadas o diagnosticadas después de que el médico a realizado estudios y ningún de ellos le permite comprobar una relación orgánica directa para los síntomas manifestados por el paciente.

Es importante abordar y tratar las enfermedades psicosomáticas ya que afectan directamente en nuestro funcionamiento diario y tienen un impacto negativo en nuestra vida familiar, social, y laboral. Una dolencia de este tipo puede hacerse más compleja con el tiempo, dificultar su tratamiento y limitar nuestro desarrollo personal y social.

El origen de estas enfermedades puede ser variado y no necesariamente implica “un trauma profundo de la niñez”, en muchas ocasiones y dependiendo de cual se trate, su origen esta en alguna situación circunstancial o del contexto personal (problemas familiares, laborales, de pareja, etc) que nos rebasan, no sabemos como manejar y por lo tanto terminamos por manifestar en nuestro cuerpo.

La creencia popular nos lleva a pensar que los problemas psicológicos solo se manifiestan con llanto, tristeza, depresión, baja autoestima y que no tiene nada que ver con nuestro cuerpo. Sin embargo esta creencia es equivocada ya que nuestro cuerpo y nuestra mente están relacionados y mantienen una constante influencia entre si.

Dentro de las enfermedades psicosomáticas más frecuentes están: dolor de espalda, taquicardia, mareos, dolor de cabeza, vértigos, dolor de extremidades, arritmia, dolor de pecho, gases estomacales, dificultad para respirar, palpitaciones, nauseas, rechinado nocturno de dientes, problemas del sueño, entre otros.

Si bien el tratamiento debe ser abordado por un profesional de la salud mental es importante que en el diagnóstico se cuente con la opinión de un profesional de la medicina para descartar otros orígenes de tipo orgánico. Una enfermedad psicosomática debe ser tratada oportunamente y no deber ser subestimada por quien la sufre o quienes le rodean ya que no aportan nada positivo en su resolución.

 

Texto escrito originalmente para la revista digital municipal de salud
Dirección de Salud y Bienestar Municipal
Municipalidad de Guatemala
Lcdo. Manuel A. Velásquez Alvarado

mvelasquez@entre-dichos.org
https://www.facebook.com/clinicapsicoanaliticaGT

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